Y lo lograron… (EL MUNDO)

A un mes de elecciones (EL MUNDO)
septiembre 27, 2015
La hora de las infamias (EL MUNDO)
octubre 11, 2015

Por: Ramón Elejalde Arbeláez

La renuncia de Eugenio Prieto a la candidatura liberal a la alcaldía de Medellín es la verdadera crónica de una renuncia anunciada. Abandonado por todos los congresistas liberales, excepto por la senadora Sofía Gaviria Correa, desamparado por su partido que no tuvo el carácter para imponer la autoridad sobre sus corporados y traicionado por todos sus compañeros de precandidatura, en la competencia por el aval de su partido para el primer cargo de la ciudad capital de Antioquia. Un cuadro desolador y patético.

Desde el principio quedó claro que la bancada liberal en el Congreso, con la honrosa excepción citada, tenía como objeto fundamental atajar a Prieto Soto y a fe que lo lograron. Pudieron más los personalismos, los odios y las pequeñas cuentas de cobro, que la grandeza, el interés general, el partido y la ciudad de Medellín. En los debates públicos realizados, Eugenio Prieto demostró que era un excelente candidato, conocedor de la ciudad y con la visión de continuar su irrefrenable transformación.

Las consecuencias políticas de esta renuncia las veremos el próximo 25 de octubre. Sin pretender oficiar de adivino, presagio desde ahora un fracaso electoral del partido de Uribe Uribe y Gaitán en la ciudad de Medellín. Vamos a quedarnos con dos concejales, a lo sumo tres. Error creer que la irrupción del Centro Democrático solamente afectará al partido de la U, a Cambio Radical y al partido Conservador. Los bandazos y errores del liberalismo lo llevan, irremediablemente, a que también vea disminuidos sus concejales y seguramente sus diputados. Enfermedades buscadas.

Para los liberales que creemos en los principios; para quienes acogemos y respetamos los postulados de la socialdemocracia; para los convencidos de la búsqueda de la paz mediante el diálogo y no mediante el uso de las armas; para quienes tenemos posiciones de avanzada en términos como el aborto y las uniones de parejas del mismo sexo; para quienes creemos en la búsqueda de la seguridad y la convivencia, mediante el uso legítimo de las normas jurídicas y de las instituciones democráticas, nos queda imposible acompañar candidaturas como la del doctor Juan Carlos Vélez Uribe, para donde muchos corrieron ante la renuncia de Prieto Soto. No es posible que desde 1995 el liberalismo antioqueño venga confrontando las tesis de derecha del doctor Uribe Vélez y ahora por intereses burocráticos todo eso se arroje al cesto de la basura y los más conspicuos liberales corran a abrazar a sus candidatos. Mínimo es incoherencia política.

Duele la posición de la anodina Dirección Liberal: Acaba de anunciar con bombos y platillos la apertura de procesos disciplinarios contra algunos concejales de pueblo mientras guarda temeroso silencio frente al transfuguismo de sus parlamentarios en Antioquia. Fuerte con el débil y débil con el fuerte, posición cómoda pero contraria a sus más caros postulados. Posición vergonzosa que viola el derecho a la igualdad, otro bastión otrora defendido por el liberalismo. Cabe aquí rogarles que apliquen el conocido refrán “Todos en el suelo o todos en la cama”.

También tengo claro como militante del liberalismo: No acompañaré a Gabriel Jaime Rico por múltiples razones, entre ellas la de que su candidatura fue el refugio de los doblemilitantes del liberalismo, la principal trinchera para destrozar al partido liberal en Medellín y Antioquia y la funeraria para darle entierro de segunda clase.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *