De nuevo frente a la Corte Internacional (EL MUNDO)

Alonso Rico Puerta, Magistrado (EL MUNDO)
marzo 13, 2016
Afirmaciones de la novela “Familia” (EL MUNDO)
marzo 27, 2016

Por: Ramón Elejalde Arbeláez

Este jueves la Corte Internacional de Justicia decidió tramitar dos demandas que la República de Nicaragua había presentado ante ellos y contra Colombia. Una para exigir a Colombia el cumplimiento del fallo sobre aguas marinas por ella proferido en noviembre de 2012 y el otro para lograr el reconocimiento de esa instancia judicial de una plataforma continental extendida en favor del país centroamericano.

La Corte admitió ambas demandas y decidió darles el trámite de rigor. De estas decisiones llama la atención lo reñida de la votación en el tema referido a la plataforma continental extendida, como que se dio un empate de ocho votos a favor de la posición nicaragüense y de ocho a favor de la colombiana. Desempató el presidente de la CIJ que para tal efecto tiene un voto ponderado.

La reacción colombiana, en mi sentir, lamentable y desafortunada. Puede que a nivel interno envolvernos todos en la bandera nacional y sacar a flote el patrioterismo, sea un buen mecanismo para calmar los ánimos y dar una falsa seguridad a la opinión pública. Además resulta un bálsamo para el gobierno del Presidente Juan Manuel Santos tan cuestionado por esa opinión que en el mejor de los casos le otorga  una precaria favorabilidad. Santos y su gobierno no tenían opción distinta, su capacidad de maniobra se encuentra muy reducida. La salida, más política que jurídica como ya lo dijimos, le dará réditos internos pero una gran descalificación internacional. Uribe, Pastrana y los ex presidentes han salido a respaldarlo, algunos de ellos para expiar sus propias culpas y justificar las torpes actuaciones de sus gobiernos en estos mismos hechos.

Desde hace tres años lo vengo sosteniendo en estas columnas de opinión: Colombia ha manejado muy mal el diferendo con Nicaragua, comenzando porque mientras los nicaragüenses en 33 años han tenido a Carlos Arguello, catedrático de derecho internacional como embajador en La Haya, Colombia ha contado con 18 embajadores distintos y todos de un origen eminentemente político, sin conocimiento de estos temas.

Colombia tiene argumentos serios para enfrentar el debate con Nicaragua en la CIJ. Tan serios que la misma Corte al decidir tramitar las reclamaciones nicas, se dividió por partes iguales. De antemano y en este caso, ya tenemos a la mitad de quienes deciden a nuestro favor. Incomprensible que Colombia responda una demanda proponiendo excepciones preliminares y cuando no son admitidas las pretensiones salgamos a decir que no aceptamos la jurisdicción de la Corte Internacional, tal cual si comenzáramos un partido de fútbol y apenas nos cobren una falta cerca a nuestra portería decidamos retirarnos y desconocer al árbitro.

Con la posición de Colombia caben muchos interrogantes: ¿Qué explicarle a los alumnos de una facultad de derecho cuando pregunten por temas como jurisdicción, competencias y fallos de nuestros jueces? ¿Les podremos responder que solamente se cumplen cuando son a nuestro favor? ¿Qué decirle al Consejo de Seguridad de la ONU con respecto al proceso de paz? ¿Será que es posible cumplir y pedir que se cumpla lo que ese Consejo disponga sobre temas de paz, reinserción y justicia transicional, pero de otro lado desconocer los fallos de su tribunal de justicia? No olvidar que la Corte Internacional de Justicia es un órgano de las Naciones Unidas.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *